PROYECTO
Vivienda
LOCALIZACIÓN
Barcelona
AÑO
2025
SUPERFICIE
115 m2
Cada metro en su sitio
El proyecto parte de una vivienda muy compartimentada, con dormitorios de dimensiones ajustadas y una organización que necesitaba revisarse para incorporar nuevas funciones y mejorar el uso cotidiano de los espacios.
La intervención reorganiza por completo la vivienda, buscando aprovechar mejor la superficie disponible y establecer una separación más clara entre la zona de día y la zona privada. Salón y comedor se conciben como un único espacio amplio y luminoso, mientras que la cocina se mantiene como una estancia independiente.
Uno de los principales retos del proyecto fue incorporar nuevas necesidades sin sacrificar amplitud. Los dormitorios, anteriormente algo justos, se amplían y se optimizan mediante mobiliario diseñado a medida, consiguiendo estancias más cómodas y funcionales. Al mismo tiempo, la nueva distribución permite mantener tres dormitorios, incorporar un segundo baño completo y crear un estudio independiente.
La suite principal se organiza como una secuencia de espacios. Desde el dormitorio, una de las puertas del frente de armarios funciona como acceso oculto al vestidor. Cuando está cerrada, toda la pared se percibe como un único frente de carpintería; al abrirse aparece el vestidor, que actúa como espacio de transición hacia el baño privado. La puerta de acceso al baño se realiza en vidrio, permitiendo que la luz natural atraviese los diferentes espacios de la suite.
La carpintería a medida tiene un papel fundamental en toda la vivienda. Armarios, escritorios, camas y elementos de almacenaje se integran en la arquitectura para aprovechar al máximo el espacio. En los dormitorios, las camas con almacenaje, los escritorios bajo las ventanas y las estanterías se diseñan como parte de una misma composición, liberando superficie y permitiendo que habitaciones de dimensiones contenidas resulten más cómodas y funcionales.
Las puertas se plantean también como una herramienta para transformar el funcionamiento de la vivienda. Una puerta pivotante a toda altura permite cerrar el pasillo y separar claramente la zona de día de la zona de noche cuando es necesario.
Materialmente, el proyecto se construye a partir de una paleta contenida y cálida. El roble natural recorre suelos y mobiliario, acompañado de blancos y tonos neutros que aportan continuidad y potencian la luminosidad de los espacios. En los baños, la piedra y los revestimientos continuos introducen una textura más mineral dentro de la misma gama cromática.
La iluminación artificial sigue esta voluntad de integración y aparece de forma discreta en techos, muebles y paredes. Pequeños acentos de color, presentes en algunas piezas de mobiliario y textiles, aportan personalidad sobre una base esencialmente neutra.
Manila es, sobre todo, un ejercicio de reorganización y aprovechamiento del espacio. La nueva distribución amplía y mejora los dormitorios, incorpora una suite completa con vestidor y baño, un segundo baño y un estudio independiente. La carpintería a medida, la posibilidad de sectorizar la vivienda y el cuidado por potenciar la luz natural terminan de articular una casa más funcional, luminosa y adaptada a la vida cotidiana.
Fotografía Meritxell Arjalaguer
Ver el antes y después