PROYECTO
Oficinas
LOCALIZACIÓN
Barcelona
AÑO
2026
SUPERFICIE
120 m2
La identidad corporativa expresada desde la sutileza
Ubicadas en el Edificio Windsor de Barcelona, estas oficinas nacen de la voluntad de crear un espacio de trabajo contemporáneo, luminoso y funcional, capaz de responder a las nuevas formas de trabajar.
La intervención parte de un espacio con una buena base arquitectónica y se centra en potenciar sus cualidades existentes, poniendo el foco en la luz natural, el confort y la calidad ambiental. El proyecto busca alejarse de la imagen de la oficina tradicional para construir un entorno más cálido y humano, donde el bienestar de las personas se convierte en el eje principal del diseño.
La materialidad se plantea desde la serenidad y la atemporalidad. Una paleta de tonos neutros y cálidos —blancos, arenas y maderas claras— aporta luminosidad y calma, permitiendo que el color corporativo, el azul, aparezca de manera precisa y estratégica.
Este azul se incorpora a través de elementos puntuales que recorren el espacio y le otorgan identidad, siendo la iluminación lineal suspendida uno de los principales protagonistas del proyecto. Su presencia introduce ritmo y carácter, convirtiéndose en un gesto reconocible y sutil al mismo tiempo.
Se mantiene la estructura original del edificio y se decide dejar el techo visto, unificando instalaciones y elementos técnicos bajo un mismo tono claro. Esta decisión permite preservar la esencia del espacio y aporta una estética industrial y contemporánea, donde la honestidad constructiva forma parte del lenguaje del proyecto.
La moqueta continua mejora el confort acústico y contribuye a generar una atmósfera más silenciosa y acogedora. Los espacios de reunión y concentración se complementan con cerramientos acristalados y cortinas textiles que aportan privacidad sin renunciar a la sensación de amplitud y conexión visual.
El proyecto incorpora también una pequeña zona de espera en el acceso, concebida como un espacio de bienvenida más doméstico y amable, así como una sala individual destinada a llamadas, reuniones privadas o momentos de concentración, dando respuesta a las distintas formas de trabajo que conviven hoy en la oficina.
El resultado es un espacio de trabajo sereno, funcional y luminoso, donde la identidad corporativa se expresa desde la sutileza y donde cada decisión proyectual busca mejorar la experiencia diaria de las personas que lo habitan.
Fotografía Meritxell Arjalaguer
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